MARUGENIA #57

Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la imaginación. 

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MARUGENIA #56

MaruGenia, que vio a su huésped a sus pies y oyó semejantes razones, estaba confusa mirándole, sin saber qué hacerse ni decirle.

ANIMALES FANTÁSTICOS. LOS CRÍMENES DE GRINDELWALD

Fuimos a ver Los crímenes de Grindelwald. No nos gustó.

Solo diré que, por muy pequeño que sea, cuando a una madre le cambian su bebé por otro, se da cuenta a los dos segundos. Que Eddie Redmayne es tan malo, que es más fácil hacer que Joshua Shea adopte sus tics que librarlo a él de ellos. Que son todos tan intensos que hasta Johnny Depp parece comedido. Que Queenie Goldstein no es el mismo personaje que en la primera parte, y el personaje de la primera parte era GENIAL. Que la película se titula Los crímenes de Grindelwald, pero salimos de la sala sin saber cuáles fueron esos crímenes. Que dejan demasiadas cosas para la tercera parte, que no se pueden abrir enigmas como el de Ariadne o el de Credence y no resolverlos, principalmente porque esta parte no tiene la suficiente fuerza como para quedarte esperando la siguiente. 

En definitiva, se veía venir que en algún momento iban a cagarla con la saga. Y ese momento ha llegado. 

PAPÁ AL HABLA

Candela 14 meses

Papá al habla:

Te escribo por primera vez unas palabras justo cuando empiezas a crear las tuyas, Candela. Y no solo eso: ahora. además, esas sílabas insinuadas se unen para darles un contenido que por fin llegas a entender, y mediante las que quieres que te entendamos. Ya te entiendo desde que naciste, pero ahora, por fin, podremos hablar.

MARUGENIA #54

MaruGenia54

A dicha, acertó a ser viernes aquel día, y no había en toda la venta sino unas raciones de un pescado que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucía bacallao, y en otras partes curadillo, y en otras truchuela. Preguntáronle si por ventura comería su merced truchuela, que no había otro pescado que dalle a comer.

MARUGENIA #53

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¡Vive Dios, que he de trazar
que solas mujeres cobren
la honra de estos tiranos,
la sangre de estos traidores,
y que os han de tirar piedras,
florecitas, mariposas,
corazones, cobardes,
y que mañana os adornen 
nuestras tocas y basquiñas,
solimanes y colores!

SEÑOR PÀMIES

Señor Pàmies

En el último mes de embarazo, en agosto de 2017, empecé a sentirme muy incómoda y dolorida. No sabía de qué manera distraerme para que el tiempo pasara más rápido, hasta que descubrí la radio. Oh, qué invento maravilloso. Que yo haya llegado tan tarde a él es normal, es el lema de mi vida: siempre llego tarde a todo.

Me apetecía reírme, escuchar cosas agradables, olvidarme de que empezaba a tener órbita propia. Y así descubrí a Sergi Pàmies. De escuchar sus últimas colaboraciones en Rac1 hasta la fecha a ponerme todos los podcasts de su sección del Versió desde 2012 fue solo un paso, y de ahí pasé a comprar sus libros —en catalán— y leerlos y, efectivamente, olvidarme del desplazamiento de mi centro de gravedad.

Fueron tantas las horas de Pàmies que tuve en los meses de agosto y septiembre de 2017, que mis primeras contracciones llegaron a las dos de la mañana, mientras escuchaba su comentario sobre No respires (y la cosa se alargó tanto, que me dio tiempo a verla antes de nacer la niña). Fueron tantas, tantas las horas, que al principio, cuando sonaba Pàmies en casa, la niña lo buscaba. Igual es que llegó a escuchar su voz más tiempo que la mía propia, quién sabe.

En fin, la cosa es que como sé que nunca conoceré a Pàmies en persona, he pensado que molaría sentarme con él un rato en el parque y dejar que me cuente.